Querida familia Morales Diaz:
 
Cuando en el cielo pasen lista ahí estaremos..., juntos en algún cielo de ensueños, de mar, olas y amor pichilemino, con Jorge Morales Llanca, que acaba de fallecer.
Junto volveré a estar como cuando niño jugaba con mi primo hermano, después vuestro esposo y padre, en el patio acogedor de nuestros abuelos, en presencia de ese tomatero del cual aun queda un tronco seco.
 
Jorge fue el compañero de mis juegos infantiles, mi protector con su hermano Sergio de la ignorancia de un argentinito que los visitaba, al cual, por el cariño de las dos hermanas Clara y Filomena, deberían cuidar con esmero.
Vivíamos correteando juntos en el bosque; pateando desordenadamente una pelota; caminando por la playa hasta Cáhuil; descansando con un botellón de Macaya blanco y heladito; algunas almejas chicas y coloradas de la laguna y hablando de las señoritas Llanca del pueblo de nuestros antepasados.
 
Se nos ha ido uno de los más hermosos pichileminos: uno de los rucios, con pinta de gringos, la que tenían él y su hermano Sergio, de ojos claros y rubio pelo ensortijado y un hermoso corazón pichilemino.

Junto a Clarita y el tío Filomeno será otra estrella que nos brille y nos guíe en esas lindas noches del cielo pichilemino.
 
Estaré junto a ustedes, con la buena venturanza de los que han quedado vivos.
 
Saludos a su fiel compañera, la madre de mis vigorosos sobrinos, a ustedes los hermanos, hijos y  nietos.
 
Un abrazo conmovido.
 
Sepan que estoy entre vosotros.
 
Cuando en el cielo pasen lista, ahí estaremos...
 
Jorge Aravena Llanca
Hijo Ilustre de Pichilemu