Domingo, 21, Abr, 10:33 AM

Fuente: www.pichilemunews.cl – 02.04.2024
- Volvemos al Socavón N°1 con una visión gráfica mejor, mientras recordamos de los millones de pesos que se botan en "estudios" a través del tiempo.

Sabemos que -tras cada proyecto- es necesario hacer el estudio que permita definir el tipo de obra para el lugar, según su ubicación, terreno dónde se construirá y cuantificar los metros cúbicos de materiales y el valor de éstos, la mano de obra (sueldos de obreros, administrativos, técnicos y profesionales que intervienen), de lo que significa construir la obra, entre otros factores.
Pero, cuando uno es testigo de cómo -en el tiempo- proyectos como el Alcantarillado se han hecho no una vez, sino una y otra vez y las soluciones se anuncian con una cantidad estratosféricas de millones -para el aperitivo- porque no serán para solucionar de una vez el alcantarillado, sino para algunos sectores.
En los años 90, conociendo de que existían recursos para desarrollo urbano y, estando de alcalde subrogante Carlos Leyton, por gestión ante el Minvu Regional -en conversación con la arquitecto Sylvia Tasville, jefe de Desarrollo Urbano- ésta nos señaló: “Hagan ustedes los proyectos y, tras su presentación a nuestra instancia- los financiamos, sino todos, por orden de prioridad”.
Sin tener los recursos para financiar los proyectos en mente, buscamos -primero un profesional arquitecto, Francisco Correa Brehme – y le pedimos presupuesto por sus honorarios por confeccionar cinco proyectos. Con ese dato, conseguimos 2 millones 500 mil pesos con Sercotec (para ese tipo de iniciativas), socios de la Cámara de Turismo, de la Corporación de Desarrollo Turístico y otros comerciantes: 40 en total, cada uno, aportó 25 mil pesos. Y, el municipio, se comprometió con aportar una Oficina habilitada para el profesional para realizar su trabajo, mientras -en el plazo estipulado- realizaba los cinco proyectos solicitados.
Los proyectos solicitados -acordados en el Concejo Municipal- eran: Remodelación de la Avenida Ortúzar, Remodelación de la calle Aníbal Pinto, Remodelación de la Avenida Agustín Ross, Remodelación del Bosque Municipal (con un Anfiteatro natural con graderías, escenario, camarines, oficinas, restaurant/cafetería, estacionamientos, complejo de tenis con camarines, graderías, cafetería, estacionamientos, mobiliario urbano, iluminación), Remodelación del Estadio Municipal (construcción de Salón Multiuso con capacidad 700 personas, cocina, servicios higiénicos, 6 oficinas para cada club deportivo, piscina olímpica, camarines, etcétera).
Finalmente, ante otras solicitudes, el arquitecto realizó dos o tres proyectos adicionales, sin costo para el municipio.
De todos esos proyectos presentados a financiamiento (no todos fueron presentados, por falta de voluntad política) se realizaron dos o tres …; mientras se vuelven a hacer estudios como, por ejemplo, los siguientes:

Conectividad Eje Infiernillo/Playa Hermosa con Avenida Cáhuil/Pueblo de Viudas
Años después, la modalidad cambió. Surgieron otros proyectos, donde primero se consiguió el máximo de recursos y, luego, surgían los equipos multidisciplinarios, con participación ciudadana. Y así, por ejemplo, se “trabajó” el proyecto para desahogar el flujo vehicular, dándole fluidez para unir el sector Infiernillo/Playa Hermosa con la Avenida Cáhuil/Pueblo de Viudas. La solución que se impuso fue construir un Puente de alrededor de 160 metros, en el estero de aguas lluvias que viene por la Quebrada del León, para conectar la calle Pichilemu, calle Carrera y conectar -a través del puente- con otra calle que lleva a la Avenida Cáhuil. ¿Cuánto recursos demandó ese proyecto? Algo así como 165 millones de pesos, si mal no recuerdo.
El mentado estero -en los años ’50 y ’60, según recordamos- tenía a lo más 8 metros de ancho cuando llovía y había aguaceros “de padre y señor mío”.
Me pregunto, en Valparaíso y Viña del Mar cómo salvan pasar de cerro a cerro.
¿Construyen puentes como el propuesto en el caso de nuestra comuna?
¿Se imaginan el costo que tendría ese puente?, cuando la solución no sería más allá de una alcantarilla con los tubos adecuados y obras de arte en hormigón armado y, a lo más, terraplenes para la extensión de las conexiones con las calles y trabajo de Bulldozer para hacer el camino en la loma del lado suroriente.

Bosque Municipal
Existiendo un proyecto de Remodelación del Bosque Municipal (desde 1999, como ya se indicó), se gestionaron recursos para un nuevo proyecto para el Bosque Municipal. También lo realizó una empresa con un equipo interdisciplinario, con reuniones de participación ciudadana. Empezaron el 2015 y el cierre del proyecto se realizó en agosto de 2016.
Resultado: excepto la empresa BenSal y -quizás alguna autoridad- quedaron conformes. Y ahí, desde hace 8 años más o menos sigue el Bosque abandonado, tras ese proyecto.
¿Cuántos millones de pesos se gastaron en el proyecto? Si bien, no recordamos el monto de los recursos pagados para este fin, si tenemos el monto que significarían aquellas obras.
Nada menos, nada más que 766 millones de pesos. Así lo señaló el intendente de la época, Juan Masferrer en una conferencia de prensa junto al Seremi de la Vivienda, Francisco Ravanal y el alcalde Roberto Córdova, en enero de 2020.
Incluso se llamó a Licitación Pública para las obras. No se construyó ni tampoco se sabe de los millones que, se supone, fueron asignados ….

Tampoco se sabe del Centro Recreativo “Elije Vivir Sano” (o algo por el estilo) que anunció en su momento la ministra del Deporte Cecilia Pérez, en una visita que realizó junto al alcalde de Pichilemu y otras autoridades, una ceremonia en el Estadio Mariano Polanco.
¿Seguimos con otros ejemplos?
Estos ejemplos me hicieron recordar todas las promesas de Puertos, Muelles a lo largo de la historia -que hemos publicado en su momento- realizadas por parlamentarios y expresidentes. Lo mismo que, “la continuación del “Tren del Vino” hasta Pichilemu -en una segunda etapa- cuando el expresidente Lagos lo inauguró en la Estación de Peralillo. Aparte de otros políticos en campaña para acceder al parlamento y que, una vez sentados y “ganándose los porotos” se olvidaron del Tren.
Esta parte la dejamos hasta aquí y así evitamos seguir indignándonos con los señores políticos y “servidores públicos” de bajo cuño.

Socavón N°1
Ojo, este socavón en la Avenida Agustín Ross se produjo varios meses antes del verano, según contó un vecino que permanentemente hace ese trayecto. Otro vecino aventuró que estaba ya antes de la disputa de los Juegos Panamericanos, Santiago 2023. Lo que indica que -quizás- fue otro atractivo dispuesto de los encargados de “presentar la mejor cara de Pichilemu” a las visitas.
Esos mismos, no tuvieron la misma visión para “arreglar” los pináculos de los torreones del hoy Centro Cultural “Agustín Ross”, los que hoy lucen “parejitos” en lugar de haber sido repuestos. Claro, aún no debe hacerse el proyecto y aún no se calcula cuántos millones de pesos significa esa obra de ornato …
Volvemos al Socavón N°1. ¿Los profesionales del municipio, los ingenieros aún no calculan el valor de las reparaciones para dejar la vereda en condiciones normales?, ¿o esperarán las lluvias para que el socavón “crezca”?

Socavón N°2
Lo último que sabemos al respecto, es que los señores ingenieros -según el profesor Carlos Leyton, director de la Escuela de Ciruelos- están haciendo los estudios para reparar el Socavón ahí en el acceso a esa localidad.
A esperar con santa paciencia que se repare antes que llegue el invierno del año ñauca ….

Fotografías: WSG