
Fuente: www.pichilemunews.cl – 05.01.2026
No olvidar que, desde la Estación de San Fernando, tardaron 60 años para que el tren llegara a la costa -lo que ocurrió en un día como hoy- pero al igual que en el “viejo oeste” americano, aunque no con diligencias, sino con carruajes y/o coches de cuatro ruedas, sin que la historia nos enseñe a que grado de comodidad alcanzó en esos tiempos el servicio de transporte.
Algo tan notable como aquello, fue la disposición que tuvieron los cocheros en los años “ochenta”, digno de destacar, pues fue su Sindicato del Rodado Tracción Animal, la única institución y un par de dirigentes locales, quienes tuvieron las agallas de enviar una Carta solicitando la permanencia del servicio del tren de pasajeros, cuando contradecir el “status quo” era asumir un riesgo de ser anotado en lista negra, un opositor. No fueron políticos de aquellos que surgieron tras llegada la democracia. No, fueron modestos cocheros que solicitaban un servicio que -al funcionar- les permitía a ellos trabajar y alimentar a sus respectivas familias.
Tan importante es conocer sobre aquello, como del servicio que brindaron los “cocheros” en esos tiempos, donde recordamos a algunos como don Gregorio Cerón, quien además incursionó con éxito en el rubro “hotelería”. Construyó un Hotel frente a la desaparecida Estación de Población; edificio de dos pisos que aún está en pie, pero sin movimiento desde décadas.
Fue el mismísimo Gregorio Cerón, quien adquirió una propiedad en la Avenida Ortúzar, donde levantó el Hotel “Bilbao”, donde -después que su hija Melania se casara con el pasajero habitual, don Guillermo Bradley Arcos- se levantó y amplió una construcción más moderna, con el nombre de Gran Hotel City (hoy lamentablemente desaparecida por el progreso).
Otro cochero, de esos tiempos fue don Florindo Martínez, quien por décadas mantuvo su servicio de carruajes.
Nueva y buena cepa
Pero, si bien es destacable el trabajo que pioneros en esa actividad realizaron por décadas, hoy queremos relevar a quienes -de alguna manera- tuvieron la valentía de manifestarse. Y firmar casi un centenar de aquellos socios del Sindicato del Rodado Tracción Animal de Pichilemu.
En efecto, dicha carta fue escrita el 7 de abril de 1986 y dirigida a Víctor León Vargas, uno de los integrantes más activos del Movimiento de Defensa del Patrimonio Ferroviario de Colchagua, quien anexó la carta y sus firmas a otra Carta que estaba firmada por cientos de personalidades, dirigentes sanfernandinos, ex ferroviarios, ciudadanos que defendían y solicitaban la permanencia del servicio de pasajeros y carga en el Ramal San Fernando-Pichilemu.
Fue esta, una de las cartas que llevé, entonces, a La Moneda, donde entregamos ese clamor ciudadano a las autoridades de ese tiempo.
Esa carta -como decíamos- fue firmada por casi cien socios del Sindicato del Rodado Tracción Animal de Pichilemu, liderados por Juan Becerra B. y Mario Gutiérrez A.; seguidos por José Jorquera Bustamante, Carlos Bustamante Hormazábal, Juan Luis Vargas González, Carlos Moraga Cornejo, Luis González G., Sergio Vargas Ortiz, Carlos Tovar Vargas, Manuel Vargas Pérez, Evaristo Fuenzalida, Segundo González Cornejo, Servando Orellana Rossel, José Vargas Cabrera, Segundo Fabre Becerra, Benito Vargas Vargas, Mario Cornejo González, Carlos Sánchez Toledo, Pastor Jorquera, Francisco Soto Vásquez, Edwin Becerra, Guillermo Pérez Pino, Ramón Antonio González G., Felipe Abarca Pino, Alfonso Cortez Cabrera, Fernando Tobar Pavez, Humberto Vargas Cabrera, Roberto González Vargas, Luis Vargas Cabrera, Arturo Cornejo C., Óscar Rojas Vargas, Francisco Orlando González L., Raúl Rojas Álvarez, Hernán Muñoz Jorquera, José González Quinteros, Víctor Manuel Pavez Vargas, Luis Escobar Vidal, Alberto Catalán, Alamiro Rojas, Leonidas Vargas Urzúa, Alamiro Vargas González, Jorge Vargas Vargas, José González Reyes, Javier Lizana Cornejo, Luis Vargas Palma, Daniel Vargas González, Juan González Cornejo, Héctor González Pino, Rolando Araya León, Víctor Cabrera Pavez, Juan Luis González Pavez, Floridor Cornejo Moraga, Antonio Cornejo Vargas, Manuel Bustamante Hormazábal, Francisco Lizana C., Alfredo Vargas González, Héctor Morales Moraga, Antonio Rojas Quintero, Gustavo Galaz Bustamante, Saúl Fabre, Luis Calderón Gálvez, Mario Gutiérrez A., Daniel Vargas Moraga, José Cabrera, Manuel González, Juan Becerra Becerra, Gerardo Vargas, José Vargas Palma, Juan Vargas Urzúa, Luis Moraga Cáceres, Alfredo Vargas Vargas, Manuel Córdova González, Antonio González Lizana, Manuel Vargas Muñoz, Belfor Lizana, René Polanco Ortiz, Octavio Cornejo González, Raúl Pavez Vargas, Carlos Pozo Jorquera, René Orellana Rossel, Alfonso Moraga Moraga, Iván Fabre, Manuel Martínez Medina, Luis Galleguillos G., Luis Alfonso Carreño Lizana, Reginaldo Vargas Rojas.
El Sindicato Profesional del Rodado Tracción Animal de Pichilemu fue fundado el 28 de diciembre de 1967.
Y, en el futuro, cuando algún historiador escriba sobre la actividad sindicalista de la comuna pichilemina, creemos que no olvidará el día en que -la Carta escrita el 7 de abril de 1986- llegó días más tarde a La Moneda, haciendo oír su voz.
Gracias a los archivos del escritor e investigador y profesor Víctor León Vargas, uno de los principales luchadores por la permanencia del Ramal Ferroviario San Fernando-Pichilemu y defensa del patrimonio ferroviario en la región, tuvo la gentileza de darnos este archivo para ser usado en la conmemoración de los 100 años de la llegada del primer tren de pasajeros a la estación en nuestra comuna.
Lo enviamos, pero sin tener la certeza de que sea mostrado -como otro importante material enviado, a los organizadores- estimamos mostrarlo como un modesto homenaje de “pichilemunews” a este puñado de hombres pichileminos distintos, de buena cepa.
A muchos de ellos los conocimos y nos congratulamos de ello.
Fotografías: Archivos WSG y “Pichilemunews”.

































































































