
Fuente: www.pichilemunews.cl – Por: Mario Isidro Moreno (*) – 30.08.2026
Desde la época de la radio, en que era el único medio informativo que llegaba con sus ondas sonoras al sector rural de la zona, los “Mensajes para el Campo”, fueron una verdadera institución y tradición magallánica, ya que era la única forma que las personas podían comunicarse con sus familiares que trabajaban en las estancias.
En ese tiempo, no existía el teléfono, salvo en algunas estancias donde había un aparato a magneto que funcionaba por medio de una central de operadoras, de tal manera que la gente de las ciudades iba a las emisoras locales a fin de colocar mensajes para quienes se encontraban realizando labores en el campo de la zona austral.
Esta costumbre, en todo caso, viene en Chile desarrollándose preferentemente desde la décima región al sur, incluyendo por supuesto Chiloé, Aysén y Magallanes.
En esta zona, una de las emisoras más características para proyectar estos mensajes es Radio Polar de Punta Arenas, que incluso, se contactaba en cadena con radios de Porvenir y Puerto Natales.
Existen aún, tradicionalmente, dos horarios de transmisión: al mediodía, luego de las notas necrológicas y en la tarde a eso de las 18 horas.
Hubo proyectos de otras radios, como el caso de la Magallanes, Minería o Nacional, que también se sumaron a este tipo de mensajes, pero la gente está acostumbrada a escuchar Radio Polar y por tradición prefieren enviar los mensajes por esa emisora.
La tradición de los mensajes para el campo se destacó de tal manera que incluso la canción ganadora del Primer Festival de la Patagonia, se tituló “Mensaje”, de los autores Arturo Barros y René Rojas, ambos aiseninos.
Existen mensajes de faenas, como: “ponga carneros a las ovejas” o “viajo a esa llevando materiales para la marca”. También mensajes familiares: “llegó el tío Facundo desde Chiloé” o “el domingo viajamos a la estancia”. E incluso mensajes algo trágicos: “tu hermana Nely está hospitalizada, baja a Punta Arenas” o “falleció el tío Segundo, sus funerales son mañana”.
Sin lugar a dudas que los mensajes para el campo constituyen, hasta el momento una de las tradiciones más enraizadas en la Patagonia.
Pero, con el avance vertiginoso de las comunicaciones esta costumbre se ha ido batiendo en retirada, puesto que, además de llegar la TV y otros medios al campo magallánico, se han instalado teléfonos, por medio de repetidoras locales y el uso del celular se ha generalizado de tal forma que una gran mayoría de los campesinos cuentan con este tipo de aparatos que los mantienen contactados permanentemente con las personas de la ciudad.
Otros mensajes:
-“No mandes plata ná… vecino me hizo el favor”.
-“Mañana viajo a la estancia, espérame en el cruce con la yegua de tu hermana”.
-“Voy con visitas…habría que faenar el chancho de la tía Puri”.
-“Ponle carnero a las ovejas…si no resulta el sábado voy yo”.
-“Viaja urgente a Punta Arenas…nada grave, pero…trae ropa de luto”.
(*): Folclorista, investigador e historiador colchagüino, radicado desde 1967 en la austral Punta Arenas.
Fotografía referencial: MIM.





































































































