
Fuente: www.pichilemunews.cl – 23.06.2026
Lejanos 160 años del nacimiento del niño José María Caro Rodríguez en la Hacienda Los Valles, cercana a la costa de Colchagua, cuando aún no era creada la comuna de Pichilemu.
La verdadera historia señala que la familia Caro Rodríguez, oriunda de Ciruelos, a la fecha del nacimiento del niño José María, se encontraba viviendo en la Hacienda Los Valles que administraba a la sazón don José María Caro Martínez.
Fue en ese lugar que el niño nació y recibió los primeros óleos y aguas, de manos de su abuelo Pedro Pascual Caro, quien era seglar autorizado para impartir el sacramento del bautismo, en los casos de lejanía e imposibilidad de llegar con el recién nacido hasta una Iglesia.
Por las razones señaladas, es incorrecto indicar que la Pila Bautismal -de la Iglesia de Ciruelos- sea donde fue bautizado, pues ya había sido bautizado por su abuelo.
Tampoco es correcto señalar, entonces, que nació en Ciruelos o en la Quebrada de Nuevo Reino, donde estaba la casa -hoy en ruinas- del abuelo paterno, mismo lugar que fue donde vivió el niño José María en su etapa escolar, por razones prácticas, ya que quedaba más cercana a la única escuela parroquial del sector, varias leguas a la redonda.
Fue, estando en la escuelita parroquial, que el canónigo Juan Ramón Saavedra Jiménez quien, de visita en Ciruelos, descubrió que el niño José María -a la sazón- de 15 años, tenía las cualidades para el sacerdocio. Y, consultado, si le gustaría ser sacerdote, éste aceptó.
En marzo de 1881 junto con su padre viajaron a rendir examen al Seminario de Santiago, a la sección de San Pedro Damiano, donde recibían a los niños de sectores rurales.
Allí estudió sus Humanidades y, seis años después, ya aprobadas las asignaturas de rigor, inició sus estudios de Teología, Latín y Griego.
En tanto, es el Arzobispo Monseñor Mariano Casanova, quien en 1887 lo envía a Roma a estudiar junto a otros niños, entre ellos el colchagüino -Luis Silva Lezaeta, de Tunca- al Colegio Pío Latino y a la Universidad Gregoriana.
Tres años después, el 20 de diciembre de 1890 es ordenado sacerdote. Y, pese a su resentida salud siguió un año más en Roma, graduándose de doctor en Teología de la Universidad Gregoriana.
Regresó a Chile en 1981 justo cuando el país sufría una Guerra Civil.
En 1910, aún con su salud quebrantada es enviado exprofeso a la localidad de Mamiña, con el propósito de aprovechar las termas del lugar y beneficiosas para su salud.
Al año siguiente es nombrado vicario apostólico de Tarapacá -con sede en Iquique- y al año siguiente es consagrado Obispo, permaneciendo 13 años como obispo de esa ciudad, hasta que, el 14 de diciembre de 1925 es nombrado obispo de La Serena.
Tras ser nombrado Arzobispo de Santiago por el papa Pío XII, Monseñor José María Caro Rodríguez permanece al frente de la arquidiócesis de Santiago.
Y, el 23 de diciembre de 1945 se conoce de su nombramiento como cardenal, para lo cual viaja a Roma. Sin embargo, a raíz del crudo invierno europeo su salud se resiente y solo el 19 de mayo de 1946 es ungido como Cardenal, el primer chileno en recibir tan alta investidura de la Iglesia.
El año 1953, con ocasión de ser nombrada la Vice parroquia de Pichilemu, en Parroquia, el joven cura párroco destinado como tal -Orozimbo Fuenzalida y Fuenzalida- organiza un Congreso Eucarístico donde -aparte de dignatarios de la Iglesia de varias provincias- es el Cardenal Caro quien preside los actos principales de esa convocatoria que congregó a varios miles de católicos de la región.
El cardenal José María Caro Rodríguez falleció en Santiago el 4 de diciembre de 1958, a la edad de 92 años.
Fotografías: Archivos “Pichilemunews”.




































































































